Antisepsia preoperatoria: la clave para prevenir infecciones de sitio quirúrgico

Cirujano aplicando antiséptico en la piel del paciente en quirófano para la prevención de la infección de sitio quirúrgico

Cada año, millones de personas entran en un quirófano con una expectativa muy clara: salir mejor de como entraron. Y, sin embargo, una parte de ellas desarrollará una complicación que no figuraba en el plan: una infección en la propia herida. En España, la infección de sitio quirúrgico (ISQ) es desde hace años la infección asociada a la atención sanitaria más frecuente según el estudio EPINE: entre 2012 y 2019 ocupó el primer puesto y representó entre el 26 % y el 30 % de todas las infecciones nosocomiales.

La buena noticia es que buena parte de ellas se pueden evitar. Y una de las medidas con más respaldo en las guías internacionales ocurre antes de que el cirujano haga la primera incisión: la antisepsia preoperatoria de la piel. Este artículo repasa por qué importa, qué dice la evidencia sobre cómo elegir el antiséptico y cómo aplicarlo bien. Coincide, además, con la semana del Día Mundial del Lavado de Manos (15 de octubre), una buena ocasión para recordar que la prevención de la ISQ empieza en dos lugares: la piel del paciente y las manos del equipo quirúrgico.

¿Qué es una infección de sitio quirúrgico y por qué sigue siendo un reto?

Una infección de sitio quirúrgico es la que se produce en la herida operatoria o en la zona intervenida durante el primer mes del postoperatorio o, según el procedimiento, durante los tres primeros meses. Puede ser superficial (piel y tejido subcutáneo), profunda (fascia y músculo) o afectar a un órgano o espacio próximo a la cirugía. Sea cual sea su gravedad, las consecuencias son las mismas: estancias más largas, más reintervenciones, mayor morbimortalidad y un coste elevado para el sistema sanitario.

El riesgo no es igual para todas las cirugías. En intervenciones limpias oscila entre el 1 % y el 5 %, pero en cirugía sucia puede alcanzar el 40 % o más. En cirugía colorrectal, por ejemplo, los estudios españoles sitúan la incidencia en torno al 10-12 %.

¿Por qué sigue siendo un reto? Porque es un problema multifactorial. Influyen factores del paciente (diabetes, obesidad, tabaquismo, inmunosupresión), del procedimiento (duración, tipo de herida) y del proceso asistencial (profilaxis antibiótica, asepsia en quirófano, cuidado de la herida). Por eso no existe una solución única, sino un conjunto de medidas coordinadas —lo que las guías llaman bundle—, y la antisepsia preoperatoria es una de sus piezas más sólidas.

El papel de la piel del paciente en el origen de la ISQ

La piel es la primera barrera del cuerpo y, a la vez, un reservorio de microorganismos. Alberga una flora residente —con estafilococos entre otros gérmenes— que en condiciones normales convive con nosotros sin causar problemas. Pero la incisión rompe esa barrera y abre una vía directa hacia los tejidos profundos. Por eso muchas ISQ tienen un origen endógeno: los gérmenes que ya estaban en la piel del propio paciente.

Y aquí hay un matiz importante: la piel no se puede esterilizar. Lo que busca la antisepsia preoperatoria es reducir la carga microbiana en el sitio de la incisión tanto como sea posible, justo antes de operar, para minimizar el riesgo de arrastrar gérmenes a capas más profundas.

Clorhexidina frente a povidona yodada: ¿qué dice la evidencia?

Las guías y las revisiones sistemáticas coinciden en lo esencial: para la preparación rutinaria de la piel se recomiendan los antisépticos alcohólicos a base de clorhexidina como primera opción. Los metaanálisis sugieren que reducen ligeramente el riesgo de ISQ frente a la povidona yodada acuosa en cirugía limpia y limpia-contaminada. El orden de preferencia queda así:

  • Primera opción: solución alcohólica de clorhexidina.

  • Si la clorhexidina está contraindicada: povidona yodada en solución alcohólica.

  • Si ninguna de las dos es adecuada: povidona yodada en solución acuosa.

La combinación con alcohol es clave: aporta rapidez de acción y amplio espectro, mientras que la clorhexidina añade un efecto residual que mantiene la protección durante la intervención. Eso sí, conviene recordar dos precauciones: las soluciones alcohólicas son inflamables, por lo que hay que dejarlas secar por completo antes de usar bisturí eléctrico, y la clorhexidina no debe aplicarse sobre mucosas, ojos u oídos. La elección final depende de la localización quirúrgica, las alergias del paciente, el estado de la piel y los protocolos de cada centro.

El protocolo de antisepsia preoperatoria paso a paso

Un buen antiséptico mal aplicado pierde buena parte de su eficacia. Estos son los pasos que conviene tener claros en cualquier protocolo:

  • 1. Higiene previa del paciente. Ducha o baño con jabón (simple o antimicrobiano) la noche anterior o el mismo día de la cirugía.

  • 2. Manejo del vello. No retirarlo salvo que interfiera con la cirugía; si es necesario, hacerlo con cortadora eléctrica y justo antes de la intervención, nunca con cuchilla, porque las microlesiones favorecen la colonización bacteriana.

  • 3. Piel visiblemente limpia. Si hay suciedad o restos, eliminarlos antes de aplicar el antiséptico.

  • 4. Aplicación en quirófano, inmediatamente antes de la incisión. Con movimientos concéntricos, del centro a la periferia, sobre un área amplia que cubra el campo quirúrgico y sus márgenes.

  • 5. Respeto del tiempo de contacto y secado completo. Sin secar con gasa ni soplar sobre la piel: el antiséptico necesita tiempo para actuar y, si es alcohólico, para evaporarse.

  • 6. Campos adhesivos. La OMS no recomienda el uso de campos adhesivos de plástico tras la preparación de la piel.

  • 7. Registro en la lista de verificación quirúrgica. Lo que no se documenta no se puede auditar ni mejorar.

La antisepsia no esteriliza la piel: la deja con la menor carga microbiana posible en el momento crítico. Por eso el tiempo de contacto y el secado no son un trámite, sino parte de la técnica.

Contar con productos específicos facilita la estandarización del protocolo. En su gama de desinfección de piel, Libera Médica ofrece la línea ASEPTODERM® de Dr. Schumacher, basada en 2-propanol, de tiempos de contacto cortos y ensayada según los métodos de la VAH, indicada para la desinfección de la piel antes de punciones y para la asepsia preoperatoria. En España, además, conviene tener presente que la AEMPS atribuye la condición de medicamento a los antisépticos destinados al campo quirúrgico preoperatorio y a la desinfección del punto de inyección (Resolución de 2 de junio de 2021), por lo que cada centro debe asegurarse de que el producto elegido se ajusta a ese marco y a su ficha técnica.

Más allá del quirófano: la higiene de manos del equipo quirúrgico

El paciente no es el único que debe prepararse. Antes de colocarse la bata y los guantes estériles, el equipo quirúrgico realiza la antisepsia quirúrgica de manos, un procedimiento más exigente que la higiene de manos habitual, que la OMS recomienda hacer con jabón antimicrobiano o con una preparación alcohólica antes de enguantarse. Algunas claves de la técnica:

  • Retirar anillos, pulseras y reloj, y evitar uñas artificiales.

  • Limpiar manos y uñas con agua y jabón antes de la primera intervención del día.

  • Aplicar el producto sobre manos y antebrazos respetando el tiempo indicado por el fabricante.

  • Dejar secar completamente antes de colocarse los guantes.

Y la higiene de manos no termina al salir del quirófano: acompaña al paciente durante todo el postoperatorio, en cada cura y en cada cambio de apósito, siguiendo los cinco momentos de la OMS. Disponer de soluciones de antisepsia de manos eficaces y con buena tolerancia cutánea ayuda a que el cumplimiento sea sostenible turno tras turno. El Día Mundial del Lavado de Manos es un buen recordatorio de que este gesto sencillo sigue siendo una de las barreras más rentables frente a la infección.

Conclusión: prevenir la ISQ empieza antes del primer corte

La infección de sitio quirúrgico no es un riesgo inevitable de operar. Es el resultado de una cadena de factores sobre los que se puede actuar, y la antisepsia preoperatoria es uno de los eslabones donde más margen de mejora existe: elegir el antiséptico adecuado, aplicarlo con técnica, respetar el tiempo de contacto y completar la protección con una buena higiene de manos del equipo.

En Libera Médica acompañamos a las instituciones sanitarias en la prevención de infecciones con asesoramiento, productos, formación y validación. Porque una cirugía segura no empieza en la incisión: empieza en cada gesto de prevención que se hace antes.

¿Quieres reforzar la prevención de infecciones quirúrgicas en tu centro?

Descubre nuestras soluciones de desinfección de piel y antisepsia de manos o contacta con nuestro equipo.

Soluciones para la prevención de infecciones

Queremos ayudarte a romper la cadena de infección ofreciéndote una solución para cada eslabón.